Hay solicitados tres permisos más que incluyen miles de hectáreas de Tierra Estella y del resto de Navarra
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La sierra de Urbasa está incluida en las solicitudes para llevar a cabo las investigaciones de gas. (Foto: c.s.) |
Los cinco proyectos existentes en Navarra para extraer gas mediante la técnica de fracking han suscitado ya el rechazo de consistorios de la Merindad, como los de Allo y Metauten, y de los concejos de Lorca, Villanueva y Zábal, todos en Yerri. Además, el Ayuntamiento de Estella-Lizarra debatirá hoy en el Pleno el apoyo al manifiesto de la Plataforma Antifracking.
El fracking o fractura hidráulica es una técnica para extraer el gas que contienen las rocas de pizarra que se encuentran en el subsuelo. Para ello, se perfora el suelo en vertical, en una profundidad que puede llegar a 5.000 metros, hasta la zona donde se encuentra la roca. Después se penetra en horizontal y se colocan tuberías a lo largo del recorrido. En ese momento se introduce un compuesto de arena, agua y productos químicos que se detona y así se fractura la roca para sacar el gas metano.
La Plataforma Antifracking de Navarra advierte de que esta técnica tiene numerosas afecciones medioambientales como la contaminación del subsuelo y sus acuíferos por los productos químicos y por la liberación del metano, la utilización de miles de litros de agua o la destrucción del entorno natural por la creación de pozos. En definitiva, "daños irreparables". En cuanto a los beneficios para el territorio afectado son "muy pocos, que no van más allá del consumo que los trabajadores puedan hacer o los pocos empleos que se crearán".
El fracking o fractura hidráulica es una técnica para extraer el gas que contienen las rocas de pizarra que se encuentran en el subsuelo. Para ello, se perfora el suelo en vertical, en una profundidad que puede llegar a 5.000 metros, hasta la zona donde se encuentra la roca. Después se penetra en horizontal y se colocan tuberías a lo largo del recorrido. En ese momento se introduce un compuesto de arena, agua y productos químicos que se detona y así se fractura la roca para sacar el gas metano.
La Plataforma Antifracking de Navarra advierte de que esta técnica tiene numerosas afecciones medioambientales como la contaminación del subsuelo y sus acuíferos por los productos químicos y por la liberación del metano, la utilización de miles de litros de agua o la destrucción del entorno natural por la creación de pozos. En definitiva, "daños irreparables". En cuanto a los beneficios para el territorio afectado son "muy pocos, que no van más allá del consumo que los trabajadores puedan hacer o los pocos empleos que se crearán".






